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¿Cómo
será el mundo digital dentro de veinte años?. |
En el año 2026, de los ocho mil millones
de habitantes que poblarán la tierra,
más de tres mil millones estarán
conectados a Internet. La evolución
tecnológica permitirá una potencia
informática 8.000 veces superior a la
actual, y una mayor velocidad de
conexión y transmisión de datos. El uso
que los internautas harán de la red
presenta ciertos retos para las
empresas, como la dificultad de
identificar a los usuarios, dada la
enorme cantidad de "alias" que poblarán
la red, o la necesidad de concentrar más
servicios en menos dispositivos móviles
de identificación y pago.
¿Qué nuevas tecnologías se lanzarán en
el mercado desde ahora hasta 2026? ¿Para
qué usos? ¿A qué velocidad se adoptarán?
¿Cambiará la forma de vida? ¿Cuáles
serán sus impactos políticos y
jurídicos?
Estas son algunas de las cuestiones a
las que pretende responder el estudio
Prospectiva TIC 2026, elaborado por el
grupo francés Prosodie y el español
Grupo Gestor, en que han participado más
de 50 responsables de las Tecnologías de
la Información y las Telecomunicaciones
de empresas francesas y americanas, así
como directivos españoles, señala que
prácticamente el 40% de la población
mundial estará conectado a Internet en
un plazo aproximado de veinte años.
Evoluciones Tecnológicas
El estudio prevé que en 2026, la
potencia informática disponible será
8.000 veces mayor a la que tenemos hoy
en día. La pregunta que se plantea
inevitablemente, es en qué grado
aprovecharán esta potencia las
organizaciones empresariales en su
gestión cotidiana. Uno de los beneficios
más evidentes es la posibilidad de
gestionar mayor volumen de información
en menor tiempo. Según uno de los
encuestados, Jean-Christophe Lalanne, de
Air France – KLM, "para tomar decisiones
operativas, los sistemas de decisiones
deberán tratar, en un plazo cada vez más
corto, masas de datos cada vez más
importantes".
Por otro lado, según el estudio, "la
capacidad de disponer de una potencia de
procesamiento importante también
permitirá que los actores tengan acceso,
sobre el terreno, a nuevas
funcionalidades en sus terminales
personales (ordenadores incluso en casa)
y móviles (teléfonos móviles, PDA,
etc.)".
Coincide en ello Bernard Hélie del GIP-MDS,
que opina que "el grado de autonomía y
la capacidad de creación van a aumentar
y entrarán en sinergia con los objetivos
de las empresas".
Además de una mayor potencia, la
velocidad de conexión y transmisión de
datos también se incrementará
considerablemente en los próximos veinte
años. Así, el estudio prevé que en 2026
la velocidad de acceso a la red puede
alcanzar los 100 terabits por segundo,
gracias sobretodo a la generalización de
la fibra óptica.
El uso de las TIC en 2026 plantea
retos a las empresas de hoy
En 2026, nos podemos encontrar con un
volumen de "alias", o personalidades en
Internet, difícil de gestionar. Dado que
cada persona puede tener múltiples
identidades en la red, el número total
puede alcanzar varias docenas de miles
de millones. Esto planteará un reto
importante para diversos modelos de
negocios, como la publicidad, que
trabajan a partir de bases de datos de
personas, y que tendrán una mayor
dificultad en identificar a los usuarios
reales.
Los mecanismos de identificación y
pago podrían estar basados en el ADN y
no en objetos como el DNI o la tarjeta
de crédito.
Por otro lado, también hay que estar
pendientes de cuál será el "objeto
móvil", según lo denomina el informe,
más extendido en los sistemas de
identificación y pago. Los expertos
opinan que, en 2026, ya no tendremos un
objeto para cada función (tarjeta de
crédito, DNI, permiso de conducir,
monedero electrónico, etc…) sino un
único dispositivo, que muchos
identifican con el teléfono móvil, a
partir del cual podremos acceder a todos
estos servicios. Algunos expertos no
descartan que se llegue a suprimir
cualquier tipo de objeto físico para los
procesos de identificación y pago de los
individuos.
Algunos piensan, en efecto, en una
desmaterialización total de la
identificación en base al ADN, por ser
la "firma última del individuo", según
Didier Lambert, de Essilor. Aunque
parezca ciencia ficción, algunos de los
expertos encuestados, como Bernard Nau,
de CAMIF, están convencidos de que "en
una caja de supermercado, con un control
a través del ojo, se retiraría el
importe de la compra directamente de su
cuenta bancaria, gracias a la
biometría". |
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